Demostración de una sesión de masaje tántrico

El masaje tántrico está muy de moda desde hace un tiempo. Se trata de un tipo de masaje que sólo tiene como objetivo el placer, disfrutar, compartir, mejorar la comunicación, contactar, sentir, dar amor y enriquecer la vida erótica, e incluso para tratar problemas sexuales, para lo que es muy útil recurrir a profesionales como Shiva Masajes.

A veces las parejas, buscando la excitación o el orgasmo, olvidan que el contacto con la piel y otras zonas diferentes a los genitales son una fuente fundamental de placer e intimidad, por eso, el objetivo no es la excitación ni la erección, sino un recorrido por el cuerpo de la otra persona explorando cada centímetro de su cuerpo y “sentir”, tanto dando como recibiendo caricias: http://www.emasajesgirona.com/videos-aprender-masajes-eroticos/

Masaje tántrico y zonas erógenas

Existe una gran relación entre las zonas erógenas y un masaje de este tipo. Las zonas erógenas (del griego éros, amor, deseo, y gennáo, producir, hacer crecer) del cuerpo humano son las que, mediante estímulos externos, especialmente el contacto físico con la pareja, aplicados en su superficie cutánea o mucosa, producen estas sensaciones eróticas. Pero quienes están más relacionadas son las llamadas zonas erógenas secundarias. Las zonas erógenas deben su sensibilidad a unos corpúsculos nerviosos denominados de Krause-Finger, que reaccionan al contacto, a la presión, la fricción y la temperatura, produciendo sensaciones inigualables de placer erótico; por eso reciben también el nombre de corpúsculos de la voluptuositat.

  • Zonas erógenas primarias: que son donde estos corpúsculos están más desarrollados y coinciden con el clítoris femenino y el pene masculino.
  • Zonas erógenas secundarias: Son aquellas con menor cantidad de terminaciones, aunque hay mucha variación dependiente de cada persona, y que, en principio, no son capaces de conducir directamente al orgasmo, sí lo facilitan (piel, labios, orejas, cabello, pechos)

La piel como zona erógena

Sin duda, la piel es un factor que a menudo descuidamos en nuestras relaciones sexuales. Con una superficie de 18.000 cm2 y un millón y medio de receptores sensitivos, se puede decir que la piel es el órgano sensorial más extenso del cuerpo humano . Pero en nuestra cultura, esta sensibilidad se encuentra muy bloqueada. Esto ha hecho que focalicemos nuestra sexualidad en el área genital por la extendida idea del coitocentrismo. De alguna manera, nos volvemos un poco insensibles, por eso el masaje sensitivo tiene como objetivo principal desbloquear todas estas zonas del cuerpo, para que se vuelva a recuperar su capacidad sensitiva y de placer.

Es una parte muy importante de la terapia sexual, tanto que a menudo hacemos estrategias llamadas de focalización sensorial por pasas porque esta sensibilización sea gradual e incluso llegamos a prohibir el coito de manera expresa porque la pareja se centre sólo al reencontrarse o encontrarse.

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